Una visita agradable y un cerco visible no bastan para comprender la situación de una parcela. Antes de reservar o firmar, conviene contrastar lo observado con la documentación y con el uso que planeas darle al terreno.
Revisa cuatro dimensiones
- Dominio: quién aparece como propietario y qué inscripción identifica el inmueble.
- Geometría: qué superficie y deslindes indican los antecedentes disponibles.
- Acceso: si el ingreso se produce directamente desde un camino o mediante una servidumbre documentada.
- Uso proyectado: si construir, subdividir o explotar el predio requiere verificaciones adicionales.
Señales que justifican una revisión técnica
Planos que no coinciden entre sí, cierres desplazados, referencias antiguas, ocupaciones de terceros o diferencias relevantes de superficie merecen atención. Un levantamiento puede representar la situación física, pero la interpretación del dominio o de un conflicto puede requerir además revisión jurídica.
Decide con información
Solicita los antecedentes antes de comprometer la compra y formula por escrito las dudas detectadas. Una evaluación previa suele ser más eficiente que intentar corregir una discrepancia cuando la operación ya se realizó.
Explora las guías de regularización y revisión predial para preparar tu caso.
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